En la iluminación nocturna, los colores de luz más comunes se concentran principalmente en la gama de colores cálidos y neutros, con temperaturas de color típicamente entre 2700 K y 4000 K. Sin embargo, en los últimos años, cada vez más luces nocturnas han comenzado a utilizar fuentes de luz de color con baja emisión de luz azul, como el rojo y el naranja, especialmente populares en guarderías, habitaciones de ancianos o entornos que ayudan a conciliar el sueño. En general, ¿cuál es la mejor color ¿Para una luz de noche?
¿Cuál es el mejor color para una luz de noche?
Si tuviera que elegir un solo color como el "color ideal para la luz nocturna", la luz ámbar o naranja cálida se consideraría generalmente la mejor opción. Las razones principales son las siguientes: Para más detalles, lea ¿Es seguro dormir con las tiras de luces LED encendidas?

Contenido de luz azul extremadamente bajo
La luz ámbar tiene una longitud de onda más larga y casi no contiene luz azul, por lo que no suprime significativamente la secreción de melatonina y tiene una interferencia mínima con los ritmos circadianos.
Baja estimulación visual
En comparación con la luz blanca, la luz naranja o cálida intensa es más suave y menos deslumbrante en entornos oscuros. Los ojos no necesitan ajustar el brillo con frecuencia, lo que la hace más adecuada para despertarse en mitad de la noche.
Seguridad y orientación suficientes
En interiores, aunque la luminosidad no es alta, es suficiente para iluminar el suelo, la mesilla de noche y el pasillo, evitando golpes o caídas durante la noche.
Practicidad y comodidad
Si busca la practicidad y comodidad de una luz nocturna, una luz blanca ultracálida de 2200K a 2700K es una buena opción. Las luces nocturnas de colores cálidos con ajuste de brillo o detección automática son opciones especialmente fiables y versátiles.
¿Cuál es el mejor color de luz para dormir por la noche?
Desde una perspectiva de promoción del sueño, luz roja Se considera la fuente de luz nocturna más beneficiosa. Esto se debe a que la luz roja prácticamente no afecta a la melatonina. Esta hormona es importante para regular el sueño, y la luz roja tiene un efecto inhibidor muy débil, incluso insignificante, sobre ella.

No “despertará” el cerebro; la luz roja suele tener un brillo bastante bajo, lo que impide que el cerebro la confunda con la luz del día y hace que sea más fácil permanecer somnoliento.
Es ideal para permanecer encendida toda la noche. Para quienes necesitan una luz encendida toda la noche (como personas mayores o familias con bebés), las luces nocturnas rojas son más estables y suaves que la luz blanca cálida.
Es importante tener en cuenta que las luces nocturnas rojas solo son aptas como iluminación auxiliar y no son aptas para leer ni para mirar fijamente durante un rato. Si prefiere una luz nocturna que casi no note, la luz roja es una excelente opción.
¿Qué color de luz se debe evitar durante la noche?
Lo más importante que se debe evitar en la iluminación nocturna es la luz azulada con alta temperatura de color. Creemos que los siguientes tipos de luz deben evitarse en la medida de lo posible:
- Luz blanca fría (5000 K o superior): Contiene una alta proporción de luz azul, que puede estimular fácilmente el nervio óptico. Por lo tanto, es mejor no instalar este tipo de luz al dormir. Se encuentra comúnmente en luces de oficina, algunas luces de baño y bombillas LED baratas, por lo que no es adecuada para uso nocturno.
- Fuente de luz azul: Suprime fuertemente la melatonina, lo que aumenta la alerta cerebral. Si bien las luces nocturnas azules pueden parecer agradables, no favorecen el sueño y no se recomiendan para dormitorios ni zonas de descanso.
- Luz blanca excesivamente brillante: Incluso la luz blanca cálida, si es demasiado brillante, puede interferir con el sueño. La esencia de una luz nocturna no es "iluminar la habitación", sino "lo justo para ver con claridad".
Resumen
Al elegir el color de la luz nocturna, la comodidad y su impacto en el sueño son mucho más importantes que la luminosidad. Lo mejor es elegir una luz nocturna ámbar o de tonos cálidos con una intensidad luminosa de 2200K a 2700K. Un color adecuado puede proporcionar suficiente seguridad y comodidad sin perturbar el sueño. La luz nocturna no necesita iluminarlo todo; su suave presencia es suficiente.
preguntas frecuentes
Los mejores colores de luz nocturna para dormir son el rojo o el ámbar. Estos colores casi no contienen luz azul, lo que significa que no interfieren con la producción de melatonina, lo que ayuda al cuerpo a mantener el sueño. Así que intenta usar luz roja o de 2200K a 2700K antes de acostarte.
Sí, la luz roja es mejor que la luz blanca por la noche. La luz blanca contiene algunas longitudes de onda de luz azul, que envían señales al cerebro para mantenerse despierto. La luz roja es más suave para los ojos y la que menos interfiere con el sueño.
La luz blanca cálida (2700 K o inferior) es definitivamente mejor como luz nocturna que la luz blanca fría. La luz blanca fría (4000 K–6500 K) es demasiado estimulante por la noche y puede afectar negativamente la calidad del sueño. La luz blanca fría solo es apta para su uso en entornos laborales y de taller.
Sí, la luz azul es el color menos adecuado para las luces nocturnas. Suprime considerablemente la secreción de melatonina, lo que retrasa el inicio del sueño y puede dificultar la conciliación del mismo tras despertarse por la noche. La luz azul también afecta a los ojos, por lo que es importante minimizar la exposición a ella.
